“Nos han alejado de la Verdad y la presencia divina en el universo que los hombres llaman Dios. No sé lo que es Dios, pero sí sé lo que no es, y al menos que no estés preparado para ver toda la verdad, donde sea que te lleve y quien sea el que te guíe;
si quieres mirar a otro lado, o si quieres quedarte con lo que estás más cómodo, entonces en algún punto vas a tener que darte cuenta que te estás metiendo en un lío
con la justicia divina”.
si quieres mirar a otro lado, o si quieres quedarte con lo que estás más cómodo, entonces en algún punto vas a tener que darte cuenta que te estás metiendo en un lío
con la justicia divina”.
Así comienza el documental Zeitgeist, como un puñetazo en la cara. Donde a pesar de ser un documental sin ánimo de lucro, si contiene un encendido ánimo de despertar conciencias, porque desgraciadamente una vez más vemos que, aún en tiempos de crisis, la verdadera crisis es una crisis de conciencia.
Zeitgeist consta de tres partes bien diferenciadas. La primera parte “La más grande historia jamás contada” atiende a las mentiras de la religión, la segunda parte “Todo el mundo es un escenario” a la mentiras de 9/11 y de cómo con ello consiguieron construir la guerra de Irak y promulgar más leyes para tenernos aún más controlados, y la tercera “Cuidado con los hombres detrás de la cortina”, a la mentira y corrupción del sistema financiero. Por lo que se expone y denuncia la mentira en sus múltiples facetas, que es la gran herramienta de sometimiento y esclavitud.
La segunda parte del aclamado documental, ya propiamente gira alrededor cuatro temas de actualidad con la intención de dar a entender a la gente de que no todo es lo que parece. Está centrada en el dinero y su poder para controlarnos, su interés es buscar cómo funciona el dinero y lo que eso significa. Donde el director, Peter Joseph, afirma que los ataques del 11 de Setiembre de 2001 en Nueva York y los atentados del 7 de julio de 2005, en Londres fueron en realidad perpetrados por algún grupo de poder de EE. UU. Según el autor, se trataría de una operación de bandera falsa encaminada a conseguir el beneplácito de la sociedad estadounidense para iniciar las reformas necesarias que permitirían el comienzo de una serie de invasiones de puntos estratégicos como son Afganistán, Iraq e Irán, así como aprobar la Ley Patriota.
Para el Sistema no somos nadie, no somos más que números, consumidores en potencia. Nada más que eso. Hablan de índices o tasas de desempleo (pero no miran a la cara del desempleado, no lo conocen, porque no les importa), hablan de daños colaterales (no de víctimas inocentes, con padres y madres e hijos). Podremos sentirnos alguien, pensar que eso no sucede con nosotros, pero lo cierto es que no es así. Nadie está más perdidamente esclavizado que aquel que falsamente cree ser libre.
Sólo cuando sepamos que no somos nadie, y que nada hay para nosotros, será cuando empecemos a tratar de ser alguna vez alguien.
Sólo cuando sepamos que no somos nadie, y que nada hay para nosotros, será cuando empecemos a tratar de ser alguna vez alguien.
Finalmente, considero que nadie puede decir que “Zeitgeist” es una farsa, como también nadie puede decir que es 100% verdad. Simplemente es un documental que intenta mostrar una visión de lo ocurrido, que por cierto es realmente coherente con los hechos del 9/11. Además si se analiza muy a fondo, hay cosas en los informes que realmente hacen cuestionar la veracidad del atentado, como el del Pentágono. Donde, ¿como es posible que todo un avión se haya simplemente quemado desapareciendo totalmente pero aun así, si haya quedado ADN?
No hay comentarios:
Publicar un comentario